martes, 28 de abril de 2009

Manifiesto Kitsch

Manifiesto Kitsch

La alegría de vivir es kitsch. La fiesta popular es kitsch. Los colores vivos son kitsch. Los íconos más repetidos son kitsch. Un pique macho es kitsch. La fiesta con mariachis es kitsch. Los Budas y los gatos japoneses que llaman a la prosperidad son kitsch. El rosado es un color kitsch. El celeste es kitsch. El dorado y el plateado son kitsch. Las joyas de fantasía son kitsch. La Virgencita en todas sus advocaciones es kitsch. Los santos son kitsch. La mixtura y la serpentina son kitsch. La llajua es kitsch. El relleno de papa es kitsch. Las salsas que acompañan una tucumana son kitsch. Comer con la mano es kitsch. Comer choclo, mote o chicharrón con cubiertos es kitsch. El vals de quince años es kitsch. Los trajes de novia son kitsch. Las óperas se toleran si uno las considera manifestaciones del kitsch. Los ramilletes musicales son kitsch. Las salutaciones de cumpleaños son kitsch. Las tarjetas de felicitación musicales son kitsch. Las flores y adornos de plástico son kitsch. Amandititita es rekitsch. Sandro era superkitsch. Lo romántico popular es kitsch. El brindis del bohemio es un poema kitsch. Los motivos del lobo es otro poema kitsch. Los himnos son kitsch. Las bandas de guerra son kitsch. Los desfiles son kitsch. Las entradas son kitsch. Subir al Cristo en teleférico es kitsch. Un domingo con pasankallas es kitsch. Visitar el Parque Vial es kitsch. El Día de la Madre es una fiesta rekitsch. Las serenatas son kitsch. Cantar Pero sigo siendo el rey es nacokitsch. Cantar Y volver es renaco y rekitsch. Lo chojcho es kitsch. Lo birlocho es kitsch. Lo cholo es kitsch. Lo huachafo es kitsch. La putachanka es chojchokitsch. El trancapecho es hiperkitsch. Las Alasitas son microkitsch. Los bordados son kitsch. Las máscaras folklóricas son kitsch. El pasito tún tún es kitsch. Orejitas orejitas, cinturita cinturita es un regocijo kitsch. La torta de novia es kitsch. Lanzar el bouquet es kitsch. Morder el portaligas de la novia es rekitsch. Los partes de matrimonio son kitsch. Las colitas son ultrakitsch. Las t’ipadas son popkitsch. Dedicar canciones por radio es kitsch. Participar en concursos de la TV es kitsch. Leer a Paulo Coehlo es kitsch. Buscar libros de autoayuda o metafísica es kitsch. Los refranes son kitsch. Las guaripoleras, rekitsch. Recitar un poema es kitsch. Comprar libros, DVDs, discos piratas es kitsch. Ver DVDs tres equis es kitsch. Los peinados son kitsch. Pintarse florcitas en las uñas es kitsch. Los plásticos son kitsch. Las copas de campeonato de imitación metal son kitsch. Los peluches son kitsch. Los CDs con imágenes religiosas son kitsch. Las calcomanías de los micros son kitsch. Los colores eléctricos son kitsch. Teñirse el pelo es kitsch. Hacerse rayitos, hiperkitsch. El horror al vacío es kitsch. La acumulación de adornos es kitsch. Los actos de graduación son kitsch. Los discursos son ultrakitsch. Los evocatorios de los discursos, superkitsch. Las horas cívicas son kitsch. La crema chantilly es kitsch. Las piñatas son kitsch. La mordida de la torta es kitsch. Leer al Ojo de Vidrio es irredimiblemente kitsch.
Si amo todo lo kitsch, si todo lo kitsch me gusta, ¡Que viva lo kitsch!