miércoles, 23 de septiembre de 2009

Chay sentidupi

Es curiosa la "pepsicología", como dice Adolfo Cárdenas, del bebedor, que usualmente necesita un motivo para aliviar su conciencia. No es que se prive si no conmemora
algo, pero se siente justificado si la memoria lo auxilia con algunas
efemérides. "Pero hija, si son diez años de mi graduación", "¿Qué iba
a hacer si eran las bodas de papel de mi promoción?", "¿Acaso no
recuerdas que un día como hoy se fundó el Club Atlético El K'ullku?"
Ese es el sentido de aquellos brindis que dicen: "Que sea pues un
motivo" o "Chay sentidupi", en quechua.

Hay bebedores solitarios, pero la mayoría son bebedores sociales que
gustan compartir, y a cada botella se vuelven más solícitos y gentiles
para servir. En el célebre "Tornillo" había lo que llamamos La Mesa de
la Nobleza, donde se reunían los humoristas más graciosos de este
hermoso valle, presididos por Monseñor Armando Antezana, el Gordo Ja
Ja. Se llamaba así la mesa porque cada comensal invitaba dos o más
botellas de cerveza y entonces, nobleza obliga, su gesto era
correspondido por derecha.

Cuando estuve en México, Jorge Mansilla, Coco Manto, me llevó a una
cantina donde se reunían los más conspicuos periodistas del DF y,
entre ellos, los voceadores más viejos. Uno de ellos, a fuerza de
vivir la noticia cada madrugada, tenía una memoria excepcional, y
servía de oportuno auxilio para los bebedores. Recuerdo que, a la
pregunta de auxilio contestaba del siguiente modo: "Pos hoy
conmemoramos el sexagésimo nono aniversario póstumo del
acribillamiento de mi general Francisco Villa junto a su carnal, el
general Trello, ocurrido en Parral, Chihuahua, cuando transitaba en su
automóvil encapotado Ford de seis cilindros, a las once cuarenta y
cinco de la mañana en la esquina Hidalgo con Morelos, un 20 de julio
en el que recibió cuatro impactos de bala, uno de ellos en el mero
hígado."

O bien decía: "¿Qué conmemoramos hoy? Pos el trigésimo aniversario de
la muerte de El Barítono de Argel, Emilio Tuero, ocurrida un 22 de
julio de 1961, tras haber hecho famosos temas como India Bonita, Por
vivir en quinto patio, Por la vuelta...Todos los temas que interpretó
Emilio Tuero, me los sé todos --y arrancaba con una frase de Por la
vuelta: Simplemente fue un adiós inteligente / de los dos... antes que
yo comenzara a llorar quedito por este viejo hermoso cuya memoria
había sido reservada por Dios para recordar a sus hijos más humanos,
más buenos, más chingones, como ahora que decía:

-¿Y nada más la anterior semana, tú sabes qué conmemoramos? Pos el
trigésimo sexto aniversario del sensible fallecimiento de Joaquín
Pardavé, el inolvidable Don Susano, el Turco Jalil, que fue enterrado
vivo porque luego se comprobó que tuvo convulsiones y murió ya en la
caja, bajo tierra. Todas las canciones que compuso e interpretó:
Aburrida me voy, Camino de la sierra, La Panchita, Negra consentida,
No hagas llorar a esa mujer, Soy virgencita, Varita de nardo,
Ventanita morada, pos me las sé todas".

Y rompía con el coro de Soy virgencita: Señor, no puedo dar mis
amores / soy virgencita, riego las flores, / soy virgencita, riego
las flores / y entre las flores me encontraré.